No tengo nada que explicar, es sólo que tengo ganas de ser mi propia protagonista y de echar ojeadas tan largas o tan cortas, tan profundas o tan superficiales, reales o inventadas a mi propio transcurrir.Todos los que convergen en mi vida convergerán en este hoyo intergaláctico que será mi espacio de desenmarañe personal. Ya te hallarás, pero cuidado, no te creas todo lo que ves, la demanda latente va mucho más allá de lo explícito, pero si tienes algo que decir para internarte un poco en esta inmensa membrana que protege el interior, fluye, ayuda y no te calles…
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martes, 24 de marzo de 2009

Ella

(No te quiero mucho sino... tanto...)
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Sentada frente a mí, habla. Su pelo cae circulando la pendiente hacia su pecho delante; detrás, hacia su espalda. Come como puede entre todas esas palabras que nublan y llenan de sol momentos de su cara.
Ella dice que es de boca grande, pero ante el tamaño de su corazón es microscópica; a veces cree que es un defecto, otras se hace fuerte a partir de su dolor; yo sólo la encuentro frente a mí, sentada, adivinando lo que guarda su alma y dándole forma en las palabras.
Me regala sus palabras, sus lágrimas, sus risotadas enormes, sus orejas de gato que me siguen la voz cuando le cuento.
Hasta ella, yo no sabía que una mujer podía ser reflejo y retorno y olor a paz que abraza y calma.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Me dejas sin muchas palabras que decir. Me siento conmovida y muy feliz por que eres parte de mi vida; porque en un momento del camino nuestra amistad se hizo más fuerte.
Gracias es lo que se me ocurre decir, me siento un poco apenada...
Te quiero.