No tengo nada que explicar, es sólo que tengo ganas de ser mi propia protagonista y de echar ojeadas tan largas o tan cortas, tan profundas o tan superficiales, reales o inventadas a mi propio transcurrir.Todos los que convergen en mi vida convergerán en este hoyo intergaláctico que será mi espacio de desenmarañe personal. Ya te hallarás, pero cuidado, no te creas todo lo que ves, la demanda latente va mucho más allá de lo explícito, pero si tienes algo que decir para internarte un poco en esta inmensa membrana que protege el interior, fluye, ayuda y no te calles…
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lunes, 11 de mayo de 2009

Poco antes de los 34

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Lo más gracioso que me pasó este año fue que aprendí que el carbón que se usa para asar carne los domingos en muchas reuniones familiares de ésas que organiza la gente de este país, no es el de origen mineral que se extrae de las minas, sino que se trata de pedazos de madera de árboles diversos (la marca El indito utiliza madera de ébano) carbonizados. Lo que me lleva a pensar que los restaurantes que ofrecen “Arracheras al carbón” y “Pollos a las brasas”, en realidad ofrecen la misma cosa —dejando de lado la procedencia de cada carne— puesto que ambas carnes son cocinadas con carbón de ése que hacen de la madera, o también en eso estaré equivocada.
En fin, está demostrado que se puede llegar a los treinta y tantos sin saber muchas muchas cosas y no pasa nada.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Y aunque dicen que "cada día se aprende algo nuevo", estoy segura de que llegaremos a viejas sin saber aún muchísimas cosas de esta vida.