He olvidado cómo hacía para escribir poesía, los fundamentos sonoros que guiaban mi pluma y la voz atrapada en mi mente. Antes, hace tiempo, las palabras no tenían piedad y me atravesaban toda; salían de mí como sangre, y si no hallaban paso me oprimían hasta hacerme volar.
Entonces, eran las palabras quienes dominaban mi cuerpo.
2 comentarios:
¿Y ahora, querida?
¿No será que en estos momentos no las quieres dejar fluir?
Queremos tu prosa, tu poesía, tu escencia decantada en las palabras.
Cierto: queremos tus palabras y a tu ser que está detrás de ellas.
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