Parece que las palabras se me han muerto. ¿Será que las orejas que solían despertar mis ganas de charlar por escrito se han vuelto sordas? Seguro. Quizás. Así parece. No sé. Lo cierto es que estoy aquí invocándolas para volver a ponerme en movimiento, para retomar el contacto, para andar por aquí con todos cuando me encuentren y con cada uno cuando se hagan presentes. Ojalá. Ojalá…
martes, 29 de diciembre de 2009
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2 comentarios:
Aquí hay un par de ojos-orejas que te leen-escuchan aunque no siempre contesten en el ciberespacio. Toma en cuenta que ser boca-dedos además de ser ojos-orejas puede ser difícil a veces. Pero algo tengo que hacer para exprimirles las palabras que se les quedan allí guardadas.
Aunque no escriba, aunque no diga una sola palabra a veces, aquí ando. Lista para leerte, lista para devorar tus palabras-poesía y acortar la distancia con las letras y construir nuestro puente de comunicación.
No las invoques, bien sabes que solitas llegan, sólo es necesario esperar un poco y abrir mejor los oídos para escuchar el momento en el que quieran salir a acomodarse.
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