No hay duda, los bebés lloran; a veces porque tienen hambre, otras porque tienen sueño o su pañal está a punto de estallar, otras tantas lanzan un llanto rudo e incomprensible, apabullante, definitivo, lleno de agudos matices brillantes que no dejan el más mínimo espacio para las preguntas o las discuciones.
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1 comentario:
Lloran y uno se jala los cabellos mientras encuentra el porqué.
Luego de pronto sonrién y uno llora de una alegría indescriptible que se convierte en nudo.
Abrazos y Felices Fiestas, los queremos mucho.
Isolda, Katsumi y Yuuki. Si andan en el D.F. los esperamos cuando quieran a tomar cafecito o té.
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